COMERCIO Y PANDEMIA: Un informe sobre los rubros que más ganaron y los que más perdieron en tiempos del COVID en la Argentina



Por Esteban Sabat

Durante el último tiempo, con la llegada a la Argentina del Civd-19, fuimos testigos de la inmensa cantidad de locales comerciales que han cerrado, casi sin importar los rubros, y en consecuencia, también de la gran cantidad de personas que perdieron su fuente de trabajo. Se estima que el 15,6% de los locales comerciales del país cerraron desde marzo del 2020 hacia acá. Pero en la otra cara de la moneda podemos ver el impacto de la pandemia y el aislamiento en el comercio electrónico, cuya facturación aumentó un 124%, y según datos del mismo estudio realizado por la Cámara Argentina de Comercio Electrónico, el 90% de los adultos conectados ya compraron online alguna vez.

Las actividades más afectadas fueron aquellas cuyos productos o servicios no estaban relacionados con cosas esenciales como pueden ser la venta de alimentos o cuestiones que se volvieron necesarias con el distanciamiento social (fitness en casa, bicicletas, decoración, etc). En cambio, los rubros que cerraron fueron aquellos que se vieron fuertemente limitados por las restricciones, algunos ejemplos serían los salones de eventos, parques de diversiones o bares, entre otras. 

En el rubro turismo, según la Cámara de Turismo Argentina (CAT) en 2020 se perdieron 202 mil puestos de trabajo. Además este rubro fue el más afectado por la pandemia debido a que las restricciones les imposibilitaron la entrada de clientes. Esto generó que no se puedan pagar los sueldos o peor aún, haya reducción de personal o cierres definitivos. Además se trata de un área que fue de las más auxiliadas por parte del Estado, ya que según la misma fuente, el 75% de los trabajadores registrados del rubro hotelero y gastronómico, han recibido su medio sueldo por parte de fondos del gobierno nacional a través del programa ATP.

“Si hay una actividad que no puede volver a parar es el turismo. Cuando prohibieron el turismo, los contagios estaban solo en el AMBA. Ahora hay circulación comunitaria en todo el país y eso pasó con el turismo prohibido. Necesitamos previsibilidad y confianza. No se puede trabajar cuando todos los días hay un comentario diferente sobre restricciones de distintas actividades. Eso no puede seguir existiendo, la incertidumbre le hace mal al sector”, aseguró Aldo Elías, presidente de la CAT. 

Por su parte, el comercio electrónico hizo que prosperen muchos negocios y dejó a flote a otros: los supermercados en línea, venta de elementos para el fitness en casa, elementos para cumplir con las medidas sanitarias (barbijos, alcohol en gel y aerosol, por ejemplo) y los objetos que no se podían comprar en la calle debido a la cuarentena y a que todos estaban aislados en sus casas. Como muestra basta un dato, según estadísticas de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico sólo durante el 2020 la facturación de “e-commerce” creció un 124% y se generó un movimiento total de $905.143 millones.

Para concluir, sabemos que la pandemia nos deja una economía más frágil que lo habitual, con muchísimas empresas y comercios con severas dificultades y una parte importante de la población sin empleo con las consecuencias sociales que esto tiene. La reactivación va a requerir un esfuerzo grande de parte de todos los sectores y principalmente del estado. Veremos si de a poco comienza la Argentina a ponerse de pie.